miércoles, 21 de agosto de 2013

Primeras impresiones

La primera impresión, ¿en realidad es la que cuenta?, ¿juzgamos a los demás por su aspecto? ¿empatizamos mejor con personas que nos resultan atractivas?

Todas éstas son preguntas que nos surgen al establecer un primer contacto con una persona, generamos una serie de expectativas e ideas basadas en nuestras experiencias previas, nuestros objetivos y motivaciones, es decir, lo que esperamos recibir de los demás.


Un concepto muy utilizado en Psicología es el denominado Efecto halo; estudiado por E. Thorndike. Se trata de uno de los sesgos cognitivos que caracterizan al ser humano como ser social. Consiste en que atribuimos rasgos positivos o negativos a las personas que, por el hecho que sea, nos resultan más atractivas o menos atractivas, ya sea a nivel físico, como intelectual, por cuestión de estatus social, etc. De este modo, podemos decir que se trata de una generalización, que, en ocasiones puede ser acertada, y en otras ocasiones, errónea.
Podemos observar casos de efecto halo en nuestra vida cotidiana, por ejemplo, en una entrevista de trabajo, es posible que la persona entrevistadora atribuya rasgos de mayor competencia, inteligencia emocional, habilidades sociales, trabajo en equipo, etc. al candidato si lo considera atractivo físicamente. 

Por otro lado, nuestro estado de ánimo y nuestras motivaciones personales también juegan un papel crucial a la hora de establecer un primer contacto con otra persona y formarnos un juicio de valor acerca de ella. De este modo, proyectamos nuestras necesidades; por ejemplo, la impresión que generemos será más optimista y benevolente si nos encontramos felices que si nos encontramos tristes. 

Como conclusión, a pesar de que la intuición juega un papel importante, también existen circunstancias personales y factores externos o ambientales que pueden estar modulando una primera opinión, por ejemplo, debemos tener en cuenta, más adelante en el desarrollo de la relación con dicha persona, su momento personal, su historia anterior, (tanto el de la otra persona como el nuestro) y saber que la intuición inicial está relacionada con procesos inconscientes y con nuestras experiencias pasadas. También es cierto que podemos ser personas más intuitivas o más cerebrales, por tanto, en consecuencia, actuaremos en mayor o menor medida según nuestras emociones o nuestra razón nos dicte. 
¿Qué opináis?, esta primera imagen, ¿suele ser coherente con la posterior?