jueves, 8 de mayo de 2014

Impacto del desempleo

"Si no necesitas trabajar para comer, necesitarás trabajar para tener salud. Ama el trabajo y no dejes que nazca la mala hierba de la ociosidad"
William Penn

La pérdida de un empleo, al igual que en otros casos, como la falta de un ser querido, de amistades o de pareja, implica un proceso de duelo. Su intensidad puede depender de factores varios; de lo inesperado de la situación, de las condiciones económicas previas, el apoyo social y familiar recibido, habilidades personales de afrontamiento y solución de problemas, experiencias y bagaje previo de cada persona, etc.

La persona que se encuentra en situación de desempleo, sobretodo si es forzoso, experimenta varias fases; ya no se trata únicamente de dejar de percibir un salario o dejar de ocupar un cierto estatus, sino que también se pierde la rutina, la red social habitual, las motivaciones personales, expectativas y objetivos profesionales anteriormente establecidos.


La manera en que nos desenvolvamos ante este problema resulta crucial para poder mantener una actitud que sea, en la medida de lo posible, positiva. Con esto, me refiero a la necesidad de enfocar nuestra energía y atención hacia todo aquello que nos pueda beneficiar, por ejemplo, no dejarnos llevar por los pensamientos negativos, conductas perjudiciales y autodestructivas, y muy importante; no compararnos con otras personas cuya situación consideremos que es "mejor" que la nuestra. Es importante no avergonzarse del hecho de estar desempleadas/os, al contrario, hay que comunicarlo a los demás, ya que cuantas más personas lo sepan, mayor probabilidad existirá de encontrar un trabajo.
Una equivocación bastante común es centrarnos exclusivamente en aquello que no tenemos, lo que nos falta, que queremos conseguir y aún no hemos logrado, con esto sólo obtenemos más y más frustración. 

Desde mi punto de vista, creo que lo ideal es intentar mantener un equilibrio entre lo que queremos conseguir y lo que hemos logrado anteriormente, elaborar un resumen de todas aquellas habilidades que hemos adquirido a lo largo de nuestra experiencia tanto a nivel laboral como personal, para seguir potenciándolas y poder así destacarlas como puntos fuertes a la hora de una entrevista de selección.

martes, 25 de marzo de 2014

Reinventémonos

La Crisis hay que entenderla desde una perspectiva positiva, porque conlleva cambios, reestructuraciones, toma de decisiones, nos impulsa a actuar, a reaccionar, abrir los ojos y despertar del letargo...y quiero seguir adoptando esta postura, aunque cada vez sea más difícil.


Es evidente que vivimos inmersos en un sistema que nos está dificultando cada vez más ya no el desarrollo y consolidación de nuestras habilidades profesionales, sino ya la supervivencia en sí... Por eso es fundamental adaptarse a las nuevas circunstancias, y es aquí donde entra en juego el concepto de Empoderamiento del empleado, un término utilizado en el ámbito de la Psicología del trabajo y las organizaciones, y que se refiere al crecimiento o desarrollo del potencial y habilidades o competencias de cada individuo en una situación en la que se encuentra vulnerable. 

"El Empoderamiento es permitir que las personas lleven su cerebro al trabajo y proporcionarles la posibilidad de utilizar su conocimiento, experiencia y motivación para crear los resultados esperados. Hay que crear un clima empresarial que libere el conocimiento, la experiencia y la motivación que residen en las personas"
Ken Blanchard.

Entonces, aquí queda mi reflexión personal del día, es el momento de reinventarse, de redefinirse, ¡nunca es tarde!

domingo, 29 de diciembre de 2013

Ignorancia y crítica destructiva

Me resulta irónico el hecho de que quienes menos deberían, al final son quienes más critican sin saber, es decir, me pregunto...¿existe una correlación positiva entre los niveles de ignorancia y crítica? A mí, personalmente la experiencia me demuestra que sí; a mayor ignorancia, mayor crítica. Y no hablo de críticas constructivas, que puedan aportar ideas de mejora, ni mucho menos, sino todo lo contrario, son críticas negativas...vacías, totalmente subjetivas, desde mi punto de vista, relacionadas con el término que desde la corriente del psicoanálisis se conoce como Proyección.
Tampoco nos vamos a engañar, a todos nos molesta que nos critiquen y que opinen sobre nuestras vidas con máxima libertad, a nadie le gusta. Sin embargo, hay que luchar contra ello, por lo visto, muy frecuentemente. 


Creo que la clave está en cómo nos tomemos estas opiniones, es decir, nosotros somos individuos ante todo, y a pesar de ser seres humanos, y "animales sociales" y compartir nuestras vidas con otras personas, al fin y al cabo, con quien tenemos que lidiar día a día es con nosotros mismos, por tanto, lo importante, aunque suene egocéntrico, es nuestra propia opinión, pudiendo con ello tener en cuenta la opinión ajena, pero no permitiendo que ésta absorba toda nuestra atención y energía, porque no deja de ser eso, ajena.

Habréis escuchado seguramente la frase "Prefiero que hablen mal de mí a que no hablen" Pues bien...yo no comparto esta idea en absoluto. Prefiero pensar que hay personas benevolentes en el mundo que respetan y toleran a los demás sin más, con sus defectos y virtudes, porque nadie ni nada en este mundo es perfecto...nadie está exento de fallos.

"Vive y deja vivir"

lunes, 18 de noviembre de 2013

Lectura recomendada: " Las mujeres que aman demasiado"

[...] Cuando estar enamorada significa sufrir, es que estamos amando demasiado. Cuando la mayoría de nuestras conversaciones con amigas íntimas son acerca de él, de sus problemas, ideas, acciones y sentimientos, cuando casi todas nuestras frases comienzan con él..., es que estamos amando dema­siado. Cuando disculpamos su mal humor, su indiferencia y sus desaires e intentamos justificarlo o incluso convertirnos en su terapeuta, es que estamos amando demasiado. 
Muy pocas mujeres que aman demasiado tienen la convicción, en el centro de su ser, de que merecen amar y ser amadas simplemente porque existen. En cambio, creemos que albergamos terribles defectos y fallas y que debemos hacer buenas obras para compensarlos. Vivimos sintiéndonos culpables por tener esas deficiencias y temerosas de que nos descubran. Nos esforzamos mucho en tratar de parecer buenas, porque no creemos serlo. [...]. 



En este libro, considerado de autoayuda, del que ya se han vendido más de tres millones de ejemplares, Robin Norwood ayuda a las mujeres adictas a esta clase de amor a reconocer, comprender y cambiar su manera de amar.
A través de testimonios de varias mujeres, y de un programa de recuperación, ofrece un camino para que puedan amarse a sí mismas y establecer una relación de pareja sana, feliz y duradera.


martes, 12 de noviembre de 2013

Hormonas del amor

"Amor no es mirarse el uno al otro, sino mirar los dos en la misma dirección"
Antoine de Saint-Exupéry

¿Por qué nos enamoramos?, ¿qué hace que nos enamoremos de una persona en concreto?, ¿qué pasa en nuestro cerebro cuando estamos enamorados?. Aunque pueda parecer frío para algunos de vosotros, la respuesta a todas estas preguntas podemos encontrarla en la bioquímica cerebral. 

Desde la teoría evolucionista, se habla de mecanismos selectivos de perpetuación de la especie, es decir; seleccionamos a nuestra pareja según sea la más adecuada para transmitir nuestros genes a la descendencia. 
Por otro lado, si bien es cierto que el misterio, la novedad, lo desconocido nos atrae, también es verdad que nos enamoramos de personas que consideramos afines a nosotros, con las que compartimos similitudes, con las que nos identificamos de algún modo.


Las hormonas del amor son básicamente tres: la Dopamina, Norepinefrina y Serotonina. Las dos primeras se ven incrementadas en estudios de Neuroimagen en personas enamoradas, mientras que la serotonina disminuye. Bien. Esto tiene una explicación; aumentan la Dopamina, que funciona como un estimulante natural produciéndonos la sensación de euforia, y la Norepinefrina, que ayuda a centrar nuestra atención y es por ello que no podemos dejar de pensar en la persona de quien estamos enamorados. Al contrario, la serotonina disminuye, con lo que desarrollamos cierto pensamiento obsesivo, estamos más vigilantes, etc. Estas tres hormonas estimulan la producción de testosterona, con ello el deseo sexual. El vínculo emocional que se genera en la pareja viene dado por la Vasopresina y Oxitocina, las hormonas del cariño, de la protección del otro, que hacen que desarrollemos un sentimiento de calma, seguridad y unión.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Rutina y bienestar

"Rutina"...Para algunos de vosotros quizá esta palabra tenga connotaciones negativas; realizar siempre las mismas actividades, a las mismas horas, ver siempre a las mismas personas, etc... Puede ser sinónimo para muchos de frustración, aburrimiento o apatía. Pues bien, me gustaría enfocar esta entrada de la manera más positiva posible, y es que la rutina implica beneficios o ventajas para nuestra salud tanto física como psicológica.


La rutina implica equilibrio, estabilidad para nuestro organismo, y también aprendizaje. Queramos o no, resulta necesaria para vivir de manera sana, sobretodo en la infancia; dormir unas 8 horas diarias, alimentarnos de forma equilibrada y a las mismas horas, trabajar, estudiar, hacer deporte, así como el resto de actividades que se realicen de manera cotidiana. De lo contrario nuestra vida sería un tanto caótica y desordenada.
Tampoco se trata de vivir como un autómata sin salirnos de los horarios. Simplemente, es que el hecho de mantener unos horarios regulares ayuda a nuestro bienestar por varias razones; y es que nos desprendemos de una continua toma de decisiones partiendo de cero que realmente sería imposible. 

La rutina es cómoda y nos da confianza en nuestro día a día. Antes comenté que implica aprendizaje, y es que, para el aprendizaje de una nueva tarea se necesita práctica, constancia y repetición. Como se suele decir, los seres humanos somos "animales de costumbres", los hábitos configuran nuestras vidas.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Trastorno Afectivo Estacional (TAE)

Con la llegada del otoño, el frío, la reducción de horas de luz solar y el cambio de hora podemos notarnos más decaídos de lo normal, más tristes o irritables. No se sabe a ciencia cierta porqué ocurre, pero se cree que la disminución en la producción de serotonina y el aumento de la melatonina son claves en la aparición de este trastorno, ya que se trata de dos hormonas en el cerebro que están implicadas en la regulación de los ciclos de sueño-vigilia, la energía y el estado de ánimo. 
La melatonina ayuda a dormir, segregamos esta hormona durante la noche, con la oscuridad. Al contrario, la serotonina (5-HT) se ve aumentada con las horas de exposición a la luz del sol.

El Trastorno Afectivo Estacional (TAE), también conocido como "Depresión invernal" hace referencia a un conjunto de síntomas tales como: 

- Aumento del apetito, con aumento de peso
- Aumento del sueño 
- Tristeza 
- Poca energía y capacidad para concentrarse 
- Pérdida de interés en el trabajo y otras actividades 
- Lentitud en los movimientos 
- Aislamiento social 
- Irritabilidad 


¿Cómo combatir estos síntomas?

Una recomendación básica para todo tipo de trastorno del estado de ánimo es el deporte. Hacer ejercicio, sobretodo en el exterior, mejora la imagen corporal y la sensación de bienestar. Por otro lado, seguir una alimentación equilibrada, respetando las mismas horas de comida al día, evitando los carbohidratos y añadiendo fibra a la dieta. También es imprescindible una rutina de horas de sueño.