"Si no necesitas trabajar para comer, necesitarás trabajar para tener salud. Ama el trabajo y no dejes que nazca la mala hierba de la ociosidad"
William Penn
La pérdida de un empleo, al igual que en otros casos, como la falta de un ser querido, de amistades o de pareja, implica un proceso de duelo. Su intensidad puede depender de factores varios; de lo inesperado de la situación, de las condiciones económicas previas, el apoyo social y familiar recibido, habilidades personales de afrontamiento y solución de problemas, experiencias y bagaje previo de cada persona, etc.
La persona que se encuentra en situación de desempleo, sobretodo si es forzoso, experimenta varias fases; ya no se trata únicamente de dejar de percibir un salario o dejar de ocupar un cierto estatus, sino que también se pierde la rutina, la red social habitual, las motivaciones personales, expectativas y objetivos profesionales anteriormente establecidos.
La manera en que nos desenvolvamos ante este problema resulta crucial para poder mantener una actitud que sea, en la medida de lo posible, positiva. Con esto, me refiero a la necesidad de enfocar nuestra energía y atención hacia todo aquello que nos pueda beneficiar, por ejemplo, no dejarnos llevar por los pensamientos negativos, conductas perjudiciales y autodestructivas, y muy importante; no compararnos con otras personas cuya situación consideremos que es "mejor" que la nuestra. Es importante no avergonzarse del hecho de estar desempleadas/os, al contrario, hay que comunicarlo a los demás, ya que cuantas más personas lo sepan, mayor probabilidad existirá de encontrar un trabajo.
Una equivocación bastante común es centrarnos exclusivamente en aquello que no tenemos, lo que nos falta, que queremos conseguir y aún no hemos logrado, con esto sólo obtenemos más y más frustración.
Desde mi punto de vista, creo que lo ideal es intentar mantener un equilibrio entre lo que queremos conseguir y lo que hemos logrado anteriormente, elaborar un resumen de todas aquellas habilidades que hemos adquirido a lo largo de nuestra experiencia tanto a nivel laboral como personal, para seguir potenciándolas y poder así destacarlas como puntos fuertes a la hora de una entrevista de selección.
Desde mi punto de vista, creo que lo ideal es intentar mantener un equilibrio entre lo que queremos conseguir y lo que hemos logrado anteriormente, elaborar un resumen de todas aquellas habilidades que hemos adquirido a lo largo de nuestra experiencia tanto a nivel laboral como personal, para seguir potenciándolas y poder así destacarlas como puntos fuertes a la hora de una entrevista de selección.



