lunes, 4 de noviembre de 2013

Sentimiento de vacío

Desesperanza, angustia, temor al abandono, al rechazo, sentimiento de soledad, de desazón, sentir que la vida no tiene sentido, como si cargáramos con una losa sobre nuestros hombros... Miedo, en definitiva. ¿Quién no ha sentido alguna vez?

Sentir vacío emocional es lo contrario a sentise con plenitud, puede ser crónico, como en el caso del Trastorno Límite de la Personalidad o o el Trastorno Depresivo Mayor. 
Siempre existe un motivo por el cual nos sentimos así, solo hay que saber encontrarlo.


El sentimiento del que hablo podría relacionarse en cierto modo con síntomas de despersonalización, en Psicología un término que se emplea para definir aquellos estados en los que la persona se siente "separada" de su cuerpo, que todo es irreal, ve su vida como ajena, como si fuera una película de la que no forma parte, como si fuera un autómata.
Es fundamental identificar este sentimiento, ser consciente del mismo y de qué lo está causando. El simple acto de hablar del tema o escribirlo en un trozo de papel puede mitigar o hacer desaparecer esta sensación. 

"No vuelvas allí, es un lugar muy feo, un agujero negro"

martes, 29 de octubre de 2013

¿Te dejas llevar por tus prejuicios?

Todas las personas tenemos prejuicios, que son ideas positivas o negativas que establecemos de manera anticipada acerca de alguna persona o situación, sin esperar a validarlas con la experiencia. Suelen ser aprendidos en nuestro entorno social más cercano, por mimetismo sobre todo en la infancia, y por la experiencia personal. Son formas de interpretar la realidad, y constituyen una distorsión cognitiva.

Los prejuicios forman parte de los estereotipos sociales, que se forman a través de la categorización, para simplificar la complejidad de nuestro entorno (sobre una persona o grupo de personas), por lo que diferenciamos entre el endogrupo y exogrupo. 


De este modo, los estereotipos tendrían cierta utilidad, ya que implican un modo de 'economía cognitiva', permitiendo una respuesta rápida ante una persona o situación sin elaborar razonamientos complejos teniendo en cuenta todos los detalles, lo cual puede resultar positivo en cierto modo, ya que ayuda a formar una identidad social, y a crearnos una idea de otro grupo, sin embargo, también resultan negativos, llevando a procesos de discriminación y desigualdad.

Es fundamental empezar a cambiar nuestra perspectiva en el sentido de identificar los prejuicios e ideas que tenemos, analizarlos, darnos cuenta de que son generalizaciones, y hacernos preguntas de tipo: ¿a cuántas personas conozco que cumplan este criterio?, buscar puntos en común, desarrollar nuestra empatía o habilidad para ponernos en el lugar de la otra persona así como nuestra autoestima.

lunes, 28 de octubre de 2013

Pensamientos intrusivos, ¿cómo detenerlos?

"Mi vida ha estado llena de terribles desgracias, la mayoría de las cuales nunca sucedieron
Michel Eyquem de Montaigne

¿Cómo nos afecta la ansiedad?
La ansiedad se diferencia del miedo en que ésta no aparece en respuesta a un estímulo determinado, sino que puede ser difuso o imaginado y es prolongada en el tiempo, causando sintomatología física (taquicardia, sudoración, sensación de ahogo, náuseas, etc) y psicológica (preocupación constante, magnificación de los problemas, aprensión, desazón, dificultad de concentración, inseguridad, irritabilidad, etc).

¿Qué son los pensamientos intrusivos?
Los pensamientos intrusivos son aquellos pensamientos generalmente negativos que irrumpen en nuestra mente, sobre uno mismo o los demás, también como imágenes que visualizamos y que, pese a tratar de evitarlos, no los podemos detener, aparecen de forma repetida en el tiempo y con gran intensidad.


Estos pensamientos son egodistónicos, es decir, entran en conflicto con nuestros objetivos e intereses, son experimentados como displacenteros, por ello tratamos de ignorarlos, sin éxito.

¿Qué podemos hacer?
Una buena técnica en estos es el Autorregistro de pensamientos positivos a lo largo del día, y centrarnos en ellos.
Estos pensamientos suelen estar asociados a algún factor estresante, por lo que lo ideal en estos casos es aprender a dejarlos fluir, no tratar de evitarlos, porque de lo contrario, se pueden convertir en obsesiones, al otorgarles mayor importancia de la que tienen.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Neuropsicología

La Neuropsicología, como disciplina clínica, forma parte de las Neurociencias. Se halla entre la Neurología y la Psicología, y se estudian las relaciones entre cerebro y conducta en personas con o sin disfunción cerebral. 

Permite observar los efectos provocados por una lesión sobre los procesos cognitivos, psicológicos y emocionales. 



El papel del Neuropsicólogo consiste en el estudio del impacto del impacto de una lesión cerebral en las funciones cognitivas, la contribución al diagnóstico de patologías neurológicas y psiquiátricas, elaboración de programas de rehabilitación específicos para cada paciente, y valoración de la evolución del paciente como medio para realizar evaluaciones periciales y forenses. 

Las situaciones susceptibles de intervención neuropsicológica incluyen traumatismos craneoencefálicos, enfermedades cerebrovasculares, epilepsia, efectos postradioterapia, enfermedades desmielinizantes y enfermedades degenerativas. Las sesiones del programa de rehabilitación neuropsicológica se realizan de forma individualizada, teniendo en cuenta el momento evolutivo, la gravedad y el perfil intelectual del paciente.



Extraído de:
Instituto de Neuropsicología y Psicopedagogía Aplicadas:
http://www.inpa.info/

Asociación Madrileña de Neuropsicología
http://www.neuropsicologiamadrid.com/

Revista de Neuropsicología, Neuropsiquiatría y Neurociencias
http://neurociencias.udea.edu.co/revista/

jueves, 17 de octubre de 2013

Profecía Autocumplida

El sociólogo Robert K. Merton definió el concepto de 'Efecto Pigmalión' o 'Profecía Autocumplida' como una predicción que una vez que la formulamos, favorece la sucesión de una serie de circunstancias que facilitan que se cumpla. Se trata, en definitiva, de que las expectativas influyen sobre el rendimiento o resultados obtenidos. 

Existen dos tipos de Efecto Pigmalión: el positivo; cuando los resultados son buenos en la persona que lo experimenta, y el negativo; en este caso, las bajas expectativas pueden crear efectos adversos.




Podemos observar casos de Profecía Autocumplida en nuestra vida diaria, en el ámbito educativo, por ejemplo, los profesores que tengan unas ideas preconcebidas de que un alumno es buen estudiante, favorecerán el buen rendimiento del mismo. En el área laboral, otro ejemplo sería el del empleado que empieza en su nuevo puesto con baja autoestima, creyendo que no será capaz de llevar a cabo su trabajo con éxito, y que finalmente, esta ansiedad acabe generando dificultades reales y problemas con sus superiores.
De este modo, vemos que las propias creencias o expectativas de autoeficacia pueden ser facilitadoras o al contrario, limitar nuestras posibilidades de éxito.

domingo, 13 de octubre de 2013

Y tú, ¿eres feliz?

"La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días"
B. Franklin


Desde la antigüedad, se ha considerado la felicidad como un estado permanente de alegría y bienestar que todos deseamos alcanzar. No obstante, hoy sabemos que la felicidad se compone de pequeños momentos vividos, de detalles, de anécdotas y también puede ser considerada como la satisfacción por el logro de metas, objetivos que nos hemos propuesto.



Comúnmente, asociamos la expresión "crisis personal" a aspectos negativos, problemas, dificultades, pero también hace referencia a cambios, modificaciones en nuestra vida, que de algún modo, llevan implícita la oportunidad de mejorar, de aprender de los errores y madurar.

Lo verdaderamente importante es saber identificar los procesos de crisis que afrontemos en nuestra vida, dejando de lado las propias de cada etapa evolutiva, que son normales para cada edad, es decir, realizar una autoevaluación de la satisfacción que sentimos en general con nuestra vida y tomar las decisiones pertinentes para poner solución a aquello que no nos gusta. 


El único error es no aprender de la experiencia, tu felicidad depende de ti.

sábado, 12 de octubre de 2013

Relaciones tóxicas

"Qué fácil es empujar a la gente...pero qué difícil guiarla"
Tagore, Rabindranath


A lo largo de nuestra vida, en diferentes contextos (familiar, laboral, de amistad o de pareja) es común encontrarnos con personas que pueden resultar dañinas para nuestro bienestar, que rompen nuestro equilibrio emocional.
Éste es un tema ampliamente abordado en guías de Autoayuda, donde se habla de "malas vibraciones", "energías negativas", o "vampiros emocionales".


¿Cómo identificar una relación tóxica?

Con la etiqueta de "tóxicas", me refiero a las relaciones con aquellas personas que nos contagian sus emociones negativas por encima de las positivas. A menudo nos puede ocurrir después de mantener una conversación con alguien así, experimentamos sensaciones de abatimiento, tristeza, preocupación, ansiedad o sentimos que damos más de lo que recibimos. Existen personas cuyo modo de socializar consiste en realizar juicios de valor heterocríticos, que resultan siempre destructivos. Otras personas se centran en las desgracias, otras se posicionan en el victimismo, sarcasmo o ironía para dañar a los demás bajo la máscara del sentido del humor. En definitiva, se inicia un proceso de desgaste tanto físico como psíquico que resulta difícil de mitigar.


¿Por qué las toleramos?

Normalmente, permitimos estos vínculos porque nos aferramos a nuestra zona de seguridad, debido a carencias emocionales, inseguridad y miedo a enfrentarnos a la situación.


¿Cómo podemos actuar?

La clave es la comunicación, debemos ser empáticos y entender el punto de vista del otro hasta cierto punto. Podemos intentar hablar con esa persona y dejarle claro que obtendrá nuestra ayuda y apoyo siempre y cuando abandone la posición de indefensión, y se disponga a poner de su parte para solucionar el problema concreto del que nos habla, que entienda que no se pueden obtener éxitos sin un esfuerzo personal previo.
No obstante, en cuanto observemos que este tipo de relación nos está afectando, tenemos que entrenar nuestras habilidades de comunicación asertiva y nuestra autoestima, tener la suficiente confianza en nosotros mismos como para identificar y poner fin a este círculo vicioso.